The Why Company - Los 33 de Chile

Lecciones magistrales de liderazgo…

…de 2 expertos  que no sabían que lo eran

Hace poco vi la película “Los 33” , que no es especialmente buena, pero me gustó porque me hizo recordar y revivir la historia de los  mineros  de Chile que se quedaron atrapados y sobrevivieron, contra todo pronóstico, durante 69 días hasta que pudieron sacar a todos con vida.

Aquella historia se siguió en directo desde todos los rincones del mundo… De repente había esperanza…  Un pequeño grupo de hombres, sin apenas formación académica ni por supuesto de otra serie de capacidades directivas como la del liderazgo, habían demostrado que habían pasado por la prueba más difícil de todas, que era permanecer no sólo con vida, sino con un  optimismo y motivación contagiosos que consiguieron traspasar fronteras y emocionarnos a todos.

Pero de todo aquello para mi hubo unas lecciones que demostraron que a veces quien menos te lo esperas, tiene las capacidades naturales  para ser el mejor líder que podría contratar cualquier empresa, con el duro reto que tienen todas ahora de gestionar la incertidumbre.

Hay 2 protagonistas claros que hicieron posible el milagro, y si cualquiera de ellos no hubiese estado allí, el resultado hubiera sido otro muy distinto:

Laurence Golborne (ministro de minería):

Tuvo una tremenda humildad que le permitió “dejar hacer”, cuando hubiera sido muy fácil para él por su posición acaparar la atención y el protagonismo. Tuvo la capacidad de empatizar,  de preguntar , de confiar en los expertos y de saber agradecer y valorar en su justa medida el trabajo de los demás. Verdaderamente consiguió que todos se convirtieran en un equipo, utilizando como moneda de cambio el reconocimiento… Por un lado preguntaba y pedía consejo, lo que era reflejo de  que valoraba la capacidad y el conocimiento de esas personas  y por otro  se lo contó a los demás: “Hay muchos héroes anónimos” dijo al terminar el rescate.

Por otro lado hizo gala de lo que considero un don y que se debe más a la actitud que a la aptitud, y era su tenacidad, el seguir buscando alternativas incluso cuando todo parecía que estaba perdido y cuando lo fácil era tirar la toalla… Dijo que seguiría intentándolo hasta encontrarlos vivos o muertos.

Mario Sepúlveda

Se convirtió en el líder espontáneo por su optimismo, su capacidad para mantener la esperanza y al equipo unido, y conseguir que salir de allí con vida se convirtiera en el objetivo de todos ellos. No dejó que la desesperación y la desolación se adueñaran de ellos y consiguió generar un movimiento, no quedarse de brazos cruzados y hacer que todos hicieran lo que estaba en sus manos para alcanzar una meta común…Vivir.

Podían haber terminado mal, de hecho al principio hubo algunos mineros que no aceptaron su autoridad, pero consiguió que se dieran cuenta que era imprescindible ir todos juntos hacia un mismo objetivo.

Hubo otros que también jugaron un papel importante, por ejemplo Luis Arzúa, conocido como “el jefe” y el minero con más experiencia del turno, que fue el responsable de asignar los roles de lo que hacía cada uno ellos, o Pedro Gallo que era técnico en electricidad y que  al más puro estilo de “MacGyver”, sólo que sin mechas de rubio paja, armó el “Gallófono” con un cable de 800 metros que les permitió mantenerse en contacto con el exterior…

Estas son para mí las lecciones más impactantes que se sacaron de todo lo que pasó allí, las que hacen posible que haya  personas que sacan lo mejor de sí en los momentos más difíciles, y que consiguen resultados increíbles, contra todo pronóstico… Y aquí lo que más importa nuevamente es “la actitud”…

Y me encantaría tener la oportunidad de ir a una charla de cualquiera de estos “gurús”, pero que los son de verdad… A pesar de que algunos no hayan accedido a una educación en una escuela de negocios y de que vistan con 2 tallas menos de camiseta.