The Why Company - Neuromarketing Richard Davidson

La bondad nos hace más exitosos…

Richard Davidson, el científico que rompe los modelos de éxito occidentales.

Si le preguntas a alguien de tu entorno si cree que ha tenido éxito en la vida, lo normal es que te conteste en base a dónde ha llegado laboralmente, la pasta que gana, las cosas que tiene o el reconocimiento de los demás, casi siempre desde el punto de vista profesional.

Y no hablemos ya de cuando eres pequeño si tienes hermanos, la familia y los conocidos establecen 3 categorías:  El guapo, el simpático, y el peor de todos que es del que dicen que es  “buena persona”… Que traducido viene a ser el que además de feo no tiene ninguna gracia e incluso puede llegar a parecer un poco tonto… (gracias a Dios yo me quedé en lo de “simpática”… aunque realmente es una forma de auto consuelo porque esa tercera opción no existía)

Esta entrevista  es especial porque  como pasa siempre en las grandes historias empiezan con cosas pequeñas, por una casualidad,  por una decisión tomada casi al azar o por una corazonada… Y eso le ocurrió a Richard Davidson, neuropsicólogo que un día decidió que se tenía que ir a la India para entrenar su mente para la meditación, y allí conoció al Dalai Lama quien  literalmente le cambió la vida.

Le retó a que en vez de enfocar  sus estudios en cómo nos afecta mirar tanto hacia nuestro ombligo, que lo hiciera centrando su investigación en la compasión, la amabilidad y la ternura… Palabras casi apenas pronunciadas  en el mundo científico… Para Richard aquel fue su momento “Eureka” y así lo hizo, pudiendo demostrar más adelante teorías apasionantes…

Por ejemplo, ha demostrado que en tan sólo 2 horas de meditación la expresión de los genes cambia y zonas en las que había inflamación, ésta disminuye de forma significativa. También ha descubierto que lo ideal es cultivar estas 3 cualidades desde que nacemos, ya que aunque se pueden desarrollar a cualquier edad, se van perdiendo. Ha podido demostrar que los niños y adolescentes que lo hacen, tienen mejores resultados académicos y también su salud y su bienestar mejoran sustancialmente…

Lo que me sorprende es cómo se enseña a esos niños a mejorar e ir ampliando el círculo de intentar ayudar a librar del sufrimiento a personas a las que conocen, después a personas que no conocen de nada y por último a personas que les irritan… Pero esto  me resulta muy difícil de comprender y es más, no me siento nada orientada a intentar aplicarlo.

Siempre he pensado que para una persona con una mente sana cumplir años tiene que servirle para ser cada día mejor y no al contrario, y si ha habido una lección que he aprendido en primera persona, es que lo que define nuestra actitud ante los demás y ante la vida es la energía, y que hay personas que no sólo no se dejan ayudar, sino que absorben la energía positiva de los demás y que además eso no sirve para nada porque se destruye … Todo ese desgaste no aporta nada positivo… Y sinceramente, aunque no sea políticamente correcto, he aprendido una frase que la tengo grabada y que intento aplicar a mi día a día de forma casi mecánica y es que “con la de gente buena que hay por el mundo, para qué perder el tiempo con la mala”

A pesar de esa pequeñez, merece la pena leer la entrevista completa y me parece una gran noticia y muy esperanzadora que los estudios nuevamente avalen que ser buenas personas nos hace más felices. (Leer entrevista completa)

…. Y sólo espero que algún día decir de alguien que es “buena persona”, sea el mejor piropo que te puedan echar y que nunca nos quede la duda de si cuando nos los dicen están hablando bien o mal de nosotros.